martes, 1 de junio de 2010

Via Stellae



A quinta edición do Via Stellae, Festival de música de Compostela e os seus camiños, comezará o vindeiro día cinco de xuño. O programa está dispoñible nesta web.

lunes, 24 de mayo de 2010

Encyclofunk




En Sound Effects Simon Frith analiza la incorporación de los músicos negros estadounidenses al zoco del pop en las décadas de los veinte y los treinta. La industria privilegió la composición frente a la ejecución, protegiéndola mediante los derechos de autor; consecuentemente, se apropió de un acervo musical nacido al calor de la espontaneidad. Las cualidades "vivas" de la "música negra" - se puede leer un artículo muy interesante de Philip Tagg sobre esta denominación -, propias de la interpretación en directo, entraban en crisis a causa de la creciente importancia otorgada a la figura del autor y del desarrollo de la tecnología de grabación y reproducción. Este mismo sistema de negocio permitió explotar la inmediatez expresiva inscrita en la voz de los artistas negros, mercadear con su "soul"; Frith cita a Ian Hoare, que explica como

Incluso en el jazz instrumental, el modo básico de expresión descansa en la imitación de los efectos de la laringe humana
A la larga, concluye Frith, este énfasis en la expresión acabaría por convertirse en un lastre una vez que el rock empezó a ser vehículo para un tipo de "expresión artística genuinamente individualista", deliberada, en la que se perdía naturalidad y se ganaba en autoconciencia y complejidad. Paralelamente el soul, de camino hacia el éxito, empezó a ser cuestionado: en 1970 los críticos de Rolling Stone y NME echaban pestes sobre los discos de Motown, considerándolos "una papilla de Muzak vacuo y tonterías pretenciosas".

Con todo, a partir de What's going on, de Marvin Gaye y la posterior mudanza de Tamla Motown a Los Ángeles, el pop soul de la casa se escurrirá ocasionalmente hacia un tipo de música más artística e individualista: valga como ejemplo Innervisions de Stevie Wonder - aceptado como "artista" rock por la crítica junto a otros músicos negros como Sly Stone o Jimi Hendrix -, obra de madurez tras una etapa iniciada con otro disco de significativo título: Music of my mind.


Mente y cuerpo, o mejor dicho: mente o cuerpo...De nuevo Simon Frith:

Lo que se asumía era que mientras la música negra era importante como una expresión de vitalidad y excitación - era, en otras palabras, "buena para bailar" - carecía de las cualidades reflexivas necesarias para una expresión artística genuina. (La versión más cruda de este argumento apareció a finales de los 70 cuando la contraportada de Rolling Stone aparecían anuncios de camisetas en las que se leía "Disco Sucks!" (la música disco apesta)

Unos cuantos siglos atrás, Platón se mostraba temeroso ante la música como fuente de placer, ya que alejaba al oyente de la contemplación de la belleza y sus virtudes ético-educativas; en contraste, los epicúreos acentuaban, contra las corrientes moralistas, su valor hedonista. Estas distinciones prefiguraban la dicotomía cuerpo/mente que se volvería más clara a partir del siglo XVII con Descartes. Así, el viejo conflicto entre lo emocional y lo racional se cuela de matute en las inquisitorias de la crítica rock de los años setenta: por un lado la "música negra", orientada al baile, por otro el rock, decantado hacia un oyente juicioso.

Pero también es vieja la síntesis de estas dos instancias supuestamente antagónicas. Una de las más logradas es la que hicieron los enciclopedistas franceses en la voz "foible" (faible, débil) de su diccionario, al afirmar que "a medida que la mente adquiere más iluminación, el corazón adquiere más sensibilidad". En 1970, tres años antes de los coqueteos progresivos de Stevie Wonder, George Clinton y sus huestes funkadélicas mejoraban la avanzadilla enciclopédica haciendo del título de su segundo disco toda una declaración de principios: Free your mind and your ass will follow, es decir, libera tu mente y tu culo la seguirá.


jueves, 6 de mayo de 2010

Paralelo 43°21'45”


A partires de mañá día sete e ao longo do mes de maio ten lugar no barrio coruñés da Agra-As Conchiñas o festival artístico Paralelo 43º 21' 45'': danza, concertos, exposicións, obradoiros, pasarúas e un sinfín de actividades con vocación peatonal.


jueves, 18 de marzo de 2010

La televisión (apenas) es nutritiva


La televisión es nutritiva, eso cantaban Aviador Dro en tiempos en los que sólo había dos canales: TVE1 y TVE2.

Autonómicas al margen, todavía son las cadenas públicas del Estado las únicas que emiten contenidos musicales con vocación no estrictamente publicitaria; ahí están
Los conciertos de Radio 3 y, siendo muy poco rigurosos, No disparen al pianista. A éstos habría que sumar Mapa Sonoro, espacio dedicado a la actualidad, en Canal Cultura. Por otra parte, el canal Clásico de RTVE, cuya oferta se centra en la música clásica y las "otras músicas" (¡!) - jazz, flamenco y músicas del mundo - desaparecerá para integrarse en los dos nuevos canales de TDT: Canal Cultura y Alta Definición.

Para la cuota documental, casi ausente en la parrilla de TVE, hay que recurrir a las autonómicas, donde destaca la oferta de Sputnik, en TV3. El caso de programas en los que la música es objeto de opinión o debate, como ocurre con la - envidiada - literatura, que cuenta con espacios en casi todas las cadenas públicas, es el que se presenta más crudo.

Es precisamente en programas sobre libros donde uno puede toparse con sorpresas agradables. En Telemadrid,
Las Noches Blancas dedica de cuando en cuando alguna de sus ediciones al mundo del rock; por ahí ha desfilado gente como Silvia Grijalba, Fernando Márquez, Enrique Bunbury, Adanowsky o Sabino Méndez. Desafortunadamente, la videoteca de la web del canal no pone estos vídeos a disposición del público. Esto no pasa con TV3, a través de cuya web sí se puede acceder a los vídeos del programa dirigido por Emili Manzano L'hora del lector. Tratándose de un espacio literario no ha de sorprender que el grueso de la - breve - oferta esté copada por músicos hablando de literatura: Santiago Auserón, Quimi Portet y Astrud. Más decantado hacia lo musical encontramos una edición dedicada a la escritura de letras para canciones en la se explayan Santiago Auserón, Jaume Sisa y Kiko Veneno, u otra en la que Lou Reed es entrevistado con motivo de la publicación de su libro Atraviesa el fuego, que compila las letras de todas sus canciones. En cualquier caso es una lástima que las televisiones no se prodiguen más con este tipo de programas, porque como dice Joe Boyd, "la única cosa mejor que la música es hablar de música".

Si la TDT supondrá la proliferación de canales televisivos con una oferta en contenidos musicales interesante es aún una incógnita. Si la programación actual de las plataformas digitales y la televisión por cable es un anticipo del futuro, no hay demasiados motivos para el optimismo. La emigración de la audiencia a la red está servida, a pesar de las invitaciones a la regulación de los Murdochs y Berlusconis de turno.


martes, 2 de febrero de 2010

Bill Callahan: rock de baixo custo.


Os comezos sempre son duros e o feito de facer da necesidade virtude pode explicar a musica povera das primeiras grabacións de Bill Callahan/Smog. Con todo, a estética lo-fi deses anos encaixaba á perfección coa súa sobriedade expresiva e os primeiros discos para Drag City, xa con máis medios, insistirán no son acre daqueles rexistros en catro pistas de finais dos oitenta.

¿Baixa fidelidade? Ben, só é unha maneira de facerse entender. Trátase dunha das etiquetas máis desafortunadas da historia do rock. ¿Alguén se imaxina nunha tenda de discos preguntando pola sección de "alta fidelidade"? O do lo-fi era pouco máis que unha coartada para deixarse ver no espacio da música independente, algo que permitiu a Bill Callaham atopar tempo para consolidarse como unha figura con voz propia. A súa traxectoria ascendente é proba do seu talento, un talento que non só lle permitiu sobrevivir ao pintoresquismo dos inicios se non tamén mostrar que ás veces a personalidade brilla máis enmarcada polo que
nos é familiar: a condición é poñer esa familiaridade ao servicio dun, e non ao revés.

Él di que sempre compuxo da mesma maneira, tanto para o áspero Julius Caesar como para Sometimes I Wish We Were an Eagle, o seu "cénit monetario" en canto a producción. Hoxe mantén a economía de medios coa que se deu a coñecer, aínda que desprazouna toda desde o aparello técnico á súa voz e á música na que ven envolta, algo que se pode apreciar en Accumulation: none, disco que recopila cancións das Peel Sessions e diversos singles editados ao longo de dez anos. Entre Floating e Came Blue hay unha década de distancia, dez anos de poucos pero sustanciais cambios.






Bill Callahan estará de xira por España neste mes de febreiro:



15/2 Sala Apolo - Barcelona
16/2 Centre de Cultura Sa Nostra (Waiting for Waits) - Palma de Mallorca
18/2 Teatro Jofre - Ferrol
19/2 Teatro Caixanova - Vigo
20/2 Auditorium - Valladolid
21/2 Cafe Hispano - Zaragoza
23/2 L'Escorxador - Elche
24/2 Teatro Isidoro Maiquez - Granada

A foto é cortesía de Chris Taylor.

lunes, 25 de enero de 2010

Efecto Mozart


En 1993 Gordon Shaw y Frances Rauscher dieron a conocer un estudio llevado a cabo con alumnos de instituto que, tras escuchar los primeros diez minutos de la Sonata para dos pianos en re mayor de Mozart, realizaron el test de Stanford-Binet para medir el cociente intelectual. Por lo visto, la audición mejoró temporalmente su capacidad de razonamiento espacio-temporal, herramienta cognitiva de gran utilidad para, por ejemplo, las matemáticas. Esta mejora de las facultades intelectivas es lo que se conoce desde entonces como efecto Mozart. El experimento despertó tanto interés como controversia, iniciando una línea de investigación que continúa desarrollándose en la actualidad en el ámbito de las neurociencias.

El concepto clave aquí es el de la neuroplasticidad. Santiago Canals, investigador del CSIC, habla de esta característica del cerebro en una interesante entrevista publicada en Tercera Cultura
:
De forma simplificada, lo que estamos viendo una vez más es que el cerebro adulto no es un órgano estructural o funcionalmente estático, que queda determinado al final del desarrollo y desprovisto de capacidad para reorganizarse. Por el contrario, el cerebro es un órgano extraordinariamente dinámico, que se adapta a circunstancias cambiantes como si de un material plástico se tratara. De ahí la expresión neuroplasticidad. En particular, nuestro trabajo sugiere que como consecuencia del aprendizaje o la memoria podemos esperar un cambio plástico en la organización de las redes neuronales. Dicho cambio funcional podría albergar una traza de memoria.
El efecto Mozart se explicaría vinculando música y redes neuronales a través del fenómeno de la neuroplasticidad. A finales del año pasado, unos investigadores del departamento de psicología de la Universidad de Babes-Bolyau, en Rumanía, hicieron públicos los resultados de su trabajo sobre este particular.

El experimento se hizo con un grupo de ratones a los que se les practicó una callosotomía, operación quirúrgica que consiste en extraer una porción del cerebro, relacionada, en este caso, con la memoria espacial, inmediatamente después de nacer. Tras exponer a los ratones a la música de Mozart doce horas diarias durante quince días, empezaron a manifestarse los primeros síntomas de recuperación del daño cerebral. Se llevaron a cabo pruebas de orientación espacial en un laberinto, así como un test MBT para determinar su capacidad de reacción emocional, obteniendo resultados sensiblemente mejores en comparación con los ratones que no fueron expuestos a las sonatas mozartianas.


No deja de causar perplejidad la imagen de unos ratones afinando sus capacidades intelectuales con música de Mozart. ¿Habrá que sustituir en las trampas para ratones el infalible trocito de queso por un cd del genio salzburgués?

En caso de ser cierta esta teoría estaríamos ante una evidencia científica que permitiría abordar desde una nueva óptica los efectos que la música provoca en el hombre, más allá de la vieja teoría del ethos, a la que ya se aludió en este blog.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Sube la bolsa, baja el pescado.


Hace días, el diario Factual se sumó a la fiesta de resurrección del disco dedicándole espacio en su sección de espectáculos. Cuando aún no me había recuperado del susto al encontrarme con un LP de El Canto del Loco en el departamento de música de unos conocidos grandes almacenes, me entero de que, en breve, los quioscos dispensarán diarios con clásicos del pop español, como Nacha Pop o Raphael, en vinilo. La cosa se pone seria.

Las cifras de la consultora Nielsen para este año en Estados Unidos dan un incremento en las ventas del 100% para el disco, que pasa de los 1,4 millones de copias de 2008 a los 2,8 millones en 2009.

En cuanto al cd, según el estudio de la empresa Enders Analysis, las ventas mundiales continúan cayendo, situándose este año en la mitad del nivel máximo - 23 billones de dólares -, alcanzado en 1997. Esta misma consultora predice que las ventas de cds se estabilizarán en 2010, con la saturación del mercado de lectores de mp3 (!?), al mismo tiempo que convierte en fuente de esperanza para la industria el fallido augurio de los que daban por desaparecido el disco compacto hace 10 años.


Naturalmente, el competidor del cd es el archivo de audio digital. En 2008 ya se había superado en EEUU el billón de descargas, si bien su incremento porcentual ha descendido desde 2007, cuando alcanzó un pico del 45%. En este sentido, en las condiciones actuales de acceso a los fondos digitalizados de las compañías discográficas, la tendencia al equilibrio parece darse no tanto en la venta de discos compactos como en la de archivos digitales.
En cualquier caso, la muerte oficial del cd se decretará cuando, tras el cataclismo del último lustro, el descenso porcentual en las ventas tienda a cero. Será entonces cuando tengamos otro cadáver en los anaqueles de la sala de estar, eso sí, no tan exquisito como su antecesor de plástico.


En la foto Tip y Coll explican el principio de Arquímedes, según el cual el peso de formato desalojado....


miércoles, 4 de noviembre de 2009

The Fleshtones. Xira novembro 2009



The Fleshtones. Xira novembro 2009.

11 nov 2009 20:00 Sala NASA, Santiago
12 nov 2009 20:00 Run Rum, Ferrol