
A quinta edición do Via Stellae, Festival de música de Compostela e os seus camiños, comezará o vindeiro día cinco de xuño. O programa está dispoñible nesta web.


Incluso en el jazz instrumental, el modo básico de expresión descansa en la imitación de los efectos de la laringe humanaA la larga, concluye Frith, este énfasis en la expresión acabaría por convertirse en un lastre una vez que el rock empezó a ser vehículo para un tipo de "expresión artística genuinamente individualista", deliberada, en la que se perdía naturalidad y se ganaba en autoconciencia y complejidad. Paralelamente el soul, de camino hacia el éxito, empezó a ser cuestionado: en 1970 los críticos de Rolling Stone y NME echaban pestes sobre los discos de Motown, considerándolos "una papilla de Muzak vacuo y tonterías pretenciosas".
Lo que se asumía era que mientras la música negra era importante como una expresión de vitalidad y excitación - era, en otras palabras, "buena para bailar" - carecía de las cualidades reflexivas necesarias para una expresión artística genuina. (La versión más cruda de este argumento apareció a finales de los 70 cuando la contraportada de Rolling Stone aparecían anuncios de camisetas en las que se leía "Disco Sucks!" (la música disco apesta)




De forma simplificada, lo que estamos viendo una vez más es que el cerebro adulto no es un órgano estructural o funcionalmente estático, que queda determinado al final del desarrollo y desprovisto de capacidad para reorganizarse. Por el contrario, el cerebro es un órgano extraordinariamente dinámico, que se adapta a circunstancias cambiantes como si de un material plástico se tratara. De ahí la expresión neuroplasticidad. En particular, nuestro trabajo sugiere que como consecuencia del aprendizaje o la memoria podemos esperar un cambio plástico en la organización de las redes neuronales. Dicho cambio funcional podría albergar una traza de memoria.El efecto Mozart se explicaría vinculando música y redes neuronales a través del fenómeno de la neuroplasticidad. A finales del año pasado, unos investigadores del departamento de psicología de la Universidad de Babes-Bolyau, en Rumanía, hicieron públicos los resultados de su trabajo sobre este particular.

